Castillo de Ablitas
Declarado Bien de Interés Cultural en 1985, es un elemento de gran importancia para el pueblo de Ablitas que fue construido entre los siglos XIII y XIV según la tipología de construcción de la torre del homenaje. Los primeros testimonios escritos sobre el castillo datan de 1119, poco después de la conquista a los musulmanes de la villa, en un documento de Alfonso I El Batallador, aunque popularmente se ha mantenido que el castillo fue construido por los musulmanes en el siglo X. Actualmente solo quedan algunos restos, destacando, aunque derruida, la torre del homenaje, en cuyo interior hay una curiosa estancia abovedada de unos 7 metros de diámetro y una gran columna central, que sirvió de aljibe de la fortaleza. Sobre el aljibe debieron de existir otras dos plantas habitacionales, que darían a la torre una altura de unos 17 o 20 metros.
Sobre un promontorio que domina la localidad se alzan los restos del castillo de Ablitas, declarado Bien de Interés Cultural y uno de los símbolos de la Ribera de Navarra.
Historia y evolución
Construido probablemente sobre una fortificación musulmana, aparece citado ya en documentos del siglo XII, tras la conquista cristiana de la zona. Durante siglos fue pieza clave en las luchas fronterizas entre Navarra, Aragón y Castilla. El paso del tiempo y las guerras dejaron huella, aunque en el siglo XVI y posteriormente se realizaron varias reformas.
Qué ver hoy
El viajero encontrará la torre gótica del siglo XII, que en su día alcanzó más de 17 metros de altura. Se conserva la cámara inferior abovedada y parte del muro perimetral. Bajo la roca se ocultan estancias excavadas, utilizadas como refugio y almacén, que añaden un halo de misterio a la visita.
En 2020 se llevó a cabo una restauración que consolidó la torre y recuperó el espacio para el público. Hoy es posible recorrer las galerías subterráneas y disfrutar de las vistas sobre el pueblo desde este enclave cargado de historia.