Iglesia parroquial de San Esteban
La gran silueta de Arguedas es su parroquia de San Esteban, templo cuya fábrica actual se levanta a partir de 1560 bajo la dirección del maestro Joan de Ancheta. Tras su fallecimiento, su hijo Martín de Ancheta concluye la obra a comienzos del siglo XVII, incluyendo la torre que hoy marca el perfil del pueblo. El resultado es una iglesia de ladrillo con basamento de piedra, austera por fuera y sorprendentemente rica por dentro: nave única, crucero y cabecera poligonal, con bóvedas estrelladas y claves decoradas que remiten al gusto renacentista de la Ribera navarra.
La parroquia ha atravesado en los últimos años una profunda restauración estructural motivada por patologías en la torre. Tras alrededor de dos años y medio de obras, el templo reabrió al culto en 2022, recuperando además la entrada histórica del lado sur. La intervención ha permitido consolidar la fábrica, renovar instalaciones y mejorar la accesibilidad, garantizando que la visita sea segura y que el edificio continúe siendo el corazón ceremonial de la villa.
Turísticamente, San Esteban aporta dos valores: patrimonio y experiencia local. Patrimonio, porque el interior conserva retablos barrocos y un interesante programa de imaginería que enmarca el calendario litúrgico. Experiencia, porque aquí palpita la vida del pueblo: misas solemnes, conciertos puntuales, encuentros de fiestas y momentos vinculados a la cultura agrícola. Si viajas con interés histórico o fotográfico, procura entrar a media mañana: la luz lateral que penetra por los vanos abocinados resalta perfiles y detalles de las bóvedas.
Consejo de visita: combina el alto de la plaza con un paseo por la calle Mayor hacia la Casa Consistorial y la Casa Muruzábal; en pocos metros recorres tres siglos de arquitectura local.