Casa Consistorial
El actual Ayuntamiento es una construcción de 2009 que conserva la fachada del anterior consistorio de 1868. Considerada como una muestra temprana del eclecticismo navarro su vano inferior es réplica del que posee el Tribunal de Cuentas en Madrid. El blasón municipal, del silo XVIII, parece proceder del anterior edificio.
Por un pleito de 1709 sabemos que, en 1717, los regidores de la Villa habían solicitado permiso al Real Consejo de Navarra para construir un nuevo consistorio en la plaza y el cual fue concedido.
En la primera Casa de la Villa se produjo un acontecimiento histórico que se conoce como la Defenestración de Falces Durante la Guerra de Sucesión se ordenó movilizar a 120 falcesinos para que acudieran a Tudela a defender la corona de Felipe V contra el Archiduque Carlos de Austria. El 15 de octubre de 1706 los alistados se rebelaron por considerarlo contrafuero, y Miguel Cortés, padre de uno de ellos, mató a un enviado del virrey. Para controlar la situación los reclutas fueron encerrados en las dependencias del viejo consistorio, custodiados por guardias armados. Pero acabaron destrozando el local y arrojando a los guardias por las ventanas. El hecho pasaría a la historia de Navarra como “La defenestración de Falces”.
La Plaza de los Fueros fue nombrada en 1709 como Plaza de los Toros, con anterioridad a 1659 ya se celebraban espectáculos taurinos con motivo de las fiestas patronales. Uso que se le siguió dando hasta 1970. Más tarde, tras la protesta foral de 1869 se le cambió el nombre por Plaza de los Fueros.
Fue remodelada en 1718 para darle el aspecto actual, si bien con el tiempo fue experimentado modificaciones arquitectónicas que fueron enmascarando o modificando sus elaboradas fachadas de ladrillo macizo, de las que únicamente se conserva una en la parte izquierda de la fachada situada frente al Ayuntamiento.
En cuanto a la altura original de los edificios que la circundan, también sobrevive una, con alero original: Se trata de un mesón municipal construido junto al arco de la plaza y formando parte de ella. Fue vendido pasado 1870.
Al otro extremo de ese mismo lado de la plaza se encontraba el Hospital de Gracia, de gestión municipal y parroquial, documentado en un pleito de 1606, y perduró hasta 1869 en que se construyó un nuevo hospital en la Plaza de la Cruz. Posteriormente el de la plaza fue comprado por particulares para transformarlo en un casino.
Hubo también un tercer edificio. Se trataba de un acuartelamiento que pudo estar frente al propio Ayuntamiento, y que en 1540 pudo albergar las tropas al mando de Diego de Rojas; en 1756, a dos compañías del Regimiento de Bélgica de Fernando VI, y muy probablemente, a tropas francesas entre 1808 y 1810.