Paisaje fluvial y sotos del Ebro
El Ebro dibuja la mitad más llana del término, con sotos que acogen aves ribereñas y vegetación de galería. Las pistas agrícolas y los caminos paralelos al río permiten paseos accesibles todo el año, con vistas abiertas a las choperas y a los campos de huerta. En temporada, el paisaje se llena de actividad agrícola, recordando el papel del agua en la economía y en la configuración del territorio.