Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
La parroquia, de origen románico y vinculada históricamente a la Orden de los Hospitalarios de San Juan, conserva en los pies dos tramos con capiteles y pilares de aquella etapa. Las reformas de los siglos XVI y posteriores dieron al conjunto su fisonomía actual, con cubiertas de crucería y soluciones propias del tránsito al Renacimiento.
En el presbiterio destaca el gran retablo mayor renacentista, atribuido a Pietro (Pedro) Morone, con un ciclo pictórico de escenas de la vida de Cristo y de la Virgen —Anunciación, Nacimiento, Epifanía, Pentecostés o Dormición, entre otras—. El conjunto, de notable calidad y buena conservación, es uno de los atractivos artísticos más singulares de la Ribera. La torre campanario y el volumen del templo presiden el entorno urbano y sirven de referencia visual durante el paseo por el centro.