Castillo de Marcilla
Fortaleza gótica del siglo XV erigida por Mosén Pierres de Peralta, domina el centro de la villa y fue residencia de los marqueses de Falces durante más de cuatro siglos. Desde 1976 es propiedad pública y, tras una restauración integral finalizada en 2012, alberga hoy la Casa Consistorial, biblioteca, escuela de música, salón de actos, espacios expositivos y dependencias municipales. El edificio, de planta cuadrada sobre basamento de sillar y alzados de ladrillo, conserva foso, puente de acceso y torreones de potente silueta; la torre principal actúa como homenaje.
La historia del castillo está marcada por la célebre defensa de 1516: Doña Ana de Velasco, marquesa de Falces, impidió su demolición ordenada en Navarra tras la ocupación castellana. Entre sus páginas más conocidas figura también la custodia de la espada “Tizona”, vinculada al Cid, que permaneció en el palacio hasta su traslado a Madrid en el siglo XIX (hoy se expone en el Museo de Burgos). Se realizan visitas guiadas de manera regular y concertada.
Catalogado como Bien de Interés Cultural.