Águila Real (Aquila chrysaetos)

Cazadora versátil, de gran envergadura, de largas alas con la cola larga, aproximadamente tan larga como la anchura alar. Su plumaje es castaño oscuro, casi dorado en la cabeza y cuello. La cola de color oscuro, salvo los ejemplares más jóvenes que tienen la cola blanca.
Sus fuertes patas terminadas en garras bien desarrolladas, su potente vista capaz de localizar presas a cientos de metros de distancia, junto con su gran velocidad y fuerza hacen de esta rapaz un ave majestuosa.
Es un ave residente y sedentaria en nuestra Comarca. Se remonta a gran altura en busca de presas o bien vuela bajo para sorprenderlas. También pasa largos períodos apoyada en lo alto de árboles para localizar a su presa. Su alimentación es principalmente de mamíferos conejos, roedores, aves y también carroña.
Su hábitat está ligado principalmente a zonas escarpadas o escarpes montañosos, cortados y cantiles donde nidificar. Su nido de grandes dimensiones, suele situarlo sobre árboles viejos o salientes de riscos y rocas. Suelen construir varios nidos en su territorio, que reutilizan. Están construidos en su base con ramas, y cubiertos con hierbas incluso lana. Las puestas, constan de uno a tres huevos, cuya incubación solo realiza la hembra. Los pollos son cuidados por los dos progenitores y son cebados hasta que cumplen 30 días. A partir de aquí, lo hacen por sí solos. Tras abandonar el nido, los jóvenes siguen estando ligando a los adultos hasta tres meses más.
Las águilas reales son monógamas –se suelen emparejar para toda la vida- y son muy fieles. En época de cría, los adultos alimentan a los polluelos principalmente con aves, aunque en épocas de carencia de alimentación, si en el nido hay más de un polluelo, sólo el mayor sobrevivirá.