Zampullín común (Tachybaptus ruficollis)

IDENTIFICACIÓN
Es la especie más pequeña de los zampullines y una de las más extendidas en los humedales de la comarca. Tiene un cuerpo compacto y rechoncho, cuello mediano y arqueado y pico corto y recto. El color de su plumaje cambia en verano y época reproductiva e invierno. Tiene cuerpo, cabeza y nuca negros, garganta y cuello castaños y una pequeña mancha amarilla al comienzo del pico. En invierno, el plumaje se aclara, de negruzco a pardo oscuro y de castaño a color crema. Es característico su sonido largo y agudo, como un relincho, “tsic-tsic-tsic-tsic” aunque en invierno se muestra silencioso.
CÓMO VIVE
El zampullín es un ave sedentaria en nuestra comarca que vive en zonas húmedas, tanto naturales (pequeñas lagunas, ríos remansados, lagunas) como artificiales (embalses, balsas de riego, canales) siempre que dispongan de vegetación para esconder sus nidos. Su nombre procede de su capacidad de bucear para escaparse o buscar alimentos. Su alimentación se compone de invertebrados (insectos acuáticos, moluscos, larvas) y pequeños peces y anfibios. Esta especie cría en primavera, de abril a junio, cuando la vegetación del humedal está desarrollada y le permite esconder su nido, construido por la pareja a partir de algas y hojas. Realizan entre 2 y 3 puestas de 4 a 6 huevos cada una. Los huevos son incubados por los padres durante 3 semanas. Las crías abandonan el nido al poco de nacer y se suben encima de la madre, que los cuida 6 semanas más.
CURIOSIDADES Y OBSERVACIONES
Los zampullines tienen un cortejo muy ruidoso, donde ambos miembros de la pareja se encaran y emiten su sonido característico, se persiguen y el macho entrega ofrendas a la hembra. El nido es flotante, para evitar las pérdidas por el cambio de nivel del agua. Otro peligro que encuentran es la costumbre de quema de vegetación de palustre, al esconder sus nidos en ella.