Castillo de Cortes
Fue una de las principales fortalezas medievales del Reino por su situación fronteriza junto a la muga de Aragón. Escenario de importantes acontecimientos históricos, fue residencia temporal de algunos reyes navarros.
En el siglo XVI, esta joya medieval pasó a convertirse en el Palacio de los Marqueses de Cortes, título creado por Carlos V. Restaurado en varias ocasiones, conserva una recia torre almenada. En su fachada se pueden observar las diferentes remodelaciones que ha sufrido y, por tanto, los diferentes estilos arquitectónicos. En el primer piso y flanqueado en sus esquinas por cuatro torres persiste su influencia de recinto amurallado medieval, mientras que en el piso superior y de época posterior se conserva una importante galería con ventanas de arco apuntado igual que la de muchas construcciones góticas. El Ayuntamiento de Cortes lo adquirió en 1997 a los herederos del Conde de la Unión, su último morador.
Necesario reserva previa.
Fortaleza clave en la frontera navarro-aragonesa, el castillo se consolidó como uno de los principales baluartes medievales del antiguo Reino de Navarra. La fábrica actual combina la huella defensiva —perímetro amurallado, patio de armas y torre prismática con coronación almenada— con la transformación palaciega que fue decantando su aspecto señorial.
En estancias y salones se conserva una notable colección de pintura, con óleos que recorren del siglo XVI al XIX. Destaca el retrato de don Alonso de Aragón atribuido a Rolán(d) de Mois, pieza emblemática del conjunto. El castillo acoge además la exposición permanente dedicada al Alto de la Cruz, que contextualiza la vida cotidiana y el urbanismo de los poblados de la Prehistoria reciente en el valle del Ebro.