La última etapa transcurre íntegramente por la orilla derecha del río Ebro. Consta de dos grandes bucles que dan lugar a posibles rutas circulares. El primero entre Tudela y El Bocal, y el segundo entre El Bocal y las cercanías de Cortes. El trazado que va junto al río es común con el Camino Natural del Ebro, mientras que el trazado que va por el interior se solapa con el Camino Ignaciano y con el Camino de Santiago, enlazando de manera más directa las poblaciones. Siguiendo la orilla del río Ebro se atraviesan lugares de interés natural, destacando El Bocal o el Soto de la Mora. El bosque de ribera está presente durante todo el recorrido, así como una variada fauna, destacando la abundante presencia de aves acuáticas y rapaces.
El recorrido por el interior se dirige de manera directa hacia El Bocal pasando junto a Fontellas. Desde El Bocal continúa junto al Canal Imperial de Aragón, pasando por Ribaforada y junto al área de descanso de Buñuel. Un corto tramo de pista enlaza con la población de Cortes, final (o principio) del recorrido.
Ficha técnica
Este tramo del Corredor Verde del Ebro recorre la margen derecha del río y forma un bucle circular que une El Bocal con las cercanías de Cortes, atravesando los municipios de Ribaforada y Buñuel. Desde El Bocal, el camino discurre paralelo al río siguiendo el trazado del Camino Natural del Ebro, y más adelante continúa por el camino de servicio del Canal Imperial de Aragón, un tramo más recto que recorre el paisaje agrícola característico de la ribera.
Este tramo combina naturaleza, agricultura, patrimonio hidráulico y vistas a un paisaje singular que resulta ideal para recorrer a pie o en bicicleta disfrutando de la diversidad del valle del Ebro.
La ruta destaca por su valor natural y paisajístico. A la altura de Buñuel, el itinerario bordea un amplio meandro donde se encuentra una zona recreativa y un área para autocaravanas y un Bikepointt. Aquí, el entorno revela el carácter modelador en amplios meandros de la ribera del Ebro, pero también permite contemplar desde el Mirador de Las Bardenas, en Ribaforada, el relieve más abrupto de la cercana Bardena Negra. Caracteriza por las grandes planas elevadas que llegan a alcanzar una cota máxima de 646 m en La Negra, esta parte de las Bardenas se caracteriza por su vegetación de pinar y suelos más oscuros debido a su propia evolución que contrasta con la aridez extrema de la La Blanca.
Igualmente, las áreas de descanso ubicadas en este tramo del Corredor, en los municipios Buñuel, Ribaforada y Cortes, gracias a su original tematización y mobiliario de juego, muestran y dan a conocer la importancia de la historia y costumbres vinculadas al comercio, agricultura, fauna y folclore de la comarca.