Iglesia antigua de San Adrián y Santa Natalia
La llamada “iglesia vieja”, en lo alto de la Villa, es un templo de factura gótico-renacentista iniciado en el siglo XVI. En su interior conserva un destacado retablo dorado del siglo XVII, así como piezas litúrgicas históricas —entre ellas, elementos de los siglos XVI y XVIII— que testimonian la evolución artística local. La actual “iglesia nueva”, levantada en el siglo XX, asume el culto ordinario y permite apreciar el contraste entre tradición y arquitectura contemporánea en un mismo conjunto parroquial.